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Revista de Estudios Regionales | Nueva Época | Enero - junio 2025
el cambio, es decir, para formar
parte de las innovaciones tecnoló-
gicas y de comunicación.
Es importante considerar que la
administración pública es impres-
cindible en la toma de decisiones,
al igual que el papel de los funcio-
narios públicos en la consecución
de los objetivos planteados interna
y externamente en un gobierno. Es
así como la administración pública
debe convertirse en un vínculo de
la gobernanza, en donde exista una
participación activa de diversos
sectores de la sociedad civil. De esta
manera, Pardo asegura que hay dos
maneras en que la administración
pública es clave para la gobernan-
za: 1) favorece las políticas públicas
de calidad y, 2) la ciudadanía es la
principalmente beneciada por los
procesos administrativos.
Empero, surge la disyuntiva
sobre el por qué, en la actualidad,
no se robustece la intervención de
la administración pública. La res-
puesta a ello es la llegada de la Nue-
va Gerencia Pública (NGP) en todos
los niveles de la administración pú-
blica. Su intromisión se basó, esen-
cialmente, en el mercado y en la
política de austeridad característica
de éste. Gastar menos y hacer más,
es el lema de la NGP que propicia la
productividad en el sector público.
Si bien, entre el mercado y la
administración pública existen si-
militudes para la toma de decisio-
nes, esto no signica que deban ser
tratadas como tal. Lo público y lo
empresarial no pueden englobarse
como un todo que debe ajustarse
a un determinado esquema de ac-
ción. Un claro ejemplo (negativo) de
la intervención de la NGP es la poca
preparación de los nuevos funcio-
narios públicos, quienes no cuentan
con la profesionalización adecuada
para llevar a cabo las tareas de las
instituciones gubernamentales. No
obstante, la decisión anterior trajo
consigo la falta de compromiso ético
y corrupción, guiados por intereses
de los políticos en turno. Aunado a
ello, se diculta la coordinación de
tareas y la comunicación con las de-
más instituciones; los mecanismos
de rendición de cuentas no resultan
pertinentes, debido a que gran parte
de las instituciones son autónomas
en lo nanciero y, por último, no hay
evidencia de que los recursos públi-
cos empleados sean gestionados me-
ticulosamente.
Es así que la administración pú-
blica se vuelve un recurso valioso
para la gobernanza, siendo ésta en-
tendida, de acuerdo a Aguilar (2020),
como “el proceso mediante el cual
sociedad y gobierno denen, por un
lado, sus valores fundamentales, su
agenda, sus futuros, su rumbo, y, por
el otro, denen la forma de organiza-
ción social y las acciones que se consi-
deran idóneas y ecaces” (p. 82). De la
misma forma, la gobernanza debe ser
vista como el involucramiento de un
gobierno para establecer condiciones
propicias para una negociación, en
las que se desarrollen las competen-
cias de los servidores públicos y de la
propia administración pública.
Finalmente, el libro recalca que
la administración pública requiere
ser exible para ser capaz de adap-
tarse al cambio y a las necesidades
de los individuos. En consecuencia,
resulta pertinente recuperar la con-
anza por parte de la ciudadanía a
través del diseño e implementación