Biografía de Manuel Fernando Soto Pastrana

Manuel Fernando Soto Pastrana, funcionario y soldado de la reforma, afirmaba: “Como hijo, lloraré siempre la muerte de mi padre, pero como soldado de la República, cumpliré con mi deber defendiendo hasta morir la plaza cuya defensa me ha confiado el Supremo Gobierno de la Nación".

Sus palabras dejan toda una herencia de patriotismo a quienes de alguna forma tienen en sus manos los destinos de nuestro país.

Nació en Tulancingo, Hidalgo, el 5 de junio de 1825. Realizó estudios primarios en su tierra natal, donde tuvo por maestro a Don Marciano Lezama. Posteriormente, ingresó como interno al Seminario Conciliar de la Ciudad de México, donde cursó Latinidad, Filosofía, Derecho Civil y Canónico, teniendo como condiscípulos a varios jóvenes que habrían de estar en la administración del país.

Enfermo de reumatismo, tuvo que truncar sus estudios. Regresó a Tulancingo para dedicarse a la política y platicar sus ideas liberales. Ahí cultivó gran amistad con don Melchor Ocampo y don Isidoro Olvera, que estaban confinados por Santa Ana a vivir en ese lugar, con ellos discutió con profundidad sobre las reformas que necesitaba el país, a la vez que realizó una ardua labor, pugnando porque se mejoraran los sistemas de producción agrícola y aplicando sus conocimientos en esa materia, que le apasionaba.

Con el triunfo de la Revolución de Ayutla, mediante el Plan proclamado el 1 de marzo de 1854, fue electo diputado del Congreso Constituyente, y tomó parte activa en la redacción de la Carta Magna de 1857. Pronunció brillantes discursos y sostuvo principios avanzados. El 11 de agosto de 1856, en brillante pieza de oratoria, sostuvo la libertad de enseñanza.

En ese mismo tiempo mantuvo una polémica con Ignacio Ramírez, "El Nigromante", y éste lo felicitó por la defensa de sus ideas sobre la Reforma.

Fue oficial mayor del Ministerio de Hacienda, presidente de la Junta de Créditos, inspector general de Ferrocarriles en los estados de Hidalgo y México, y miembro de varias sociedades científicas, literarias y agrícolas.

También fue gobernador del 2° Distrito Militar (hoy estado de Hidalgo), y principal luchador por la erección del nuevo estado. En su honor, la capital lleva el nombre de Pachuca de Soto.

Murió en la ciudad de México, el 17 de agosto de 1896, a consecuencia de una prolongada enfermedad.